Una IA que conoce su negocio.
Creamos asistentes privados capaces de consultar información real del negocio, analizar actividad y utilizar conocimiento específico. La inteligencia artificial deja de responder de forma genérica y comienza a trabajar con el contexto que usted decide poner a su alcance.
Preguntar es sencillo. Lo importante es qué puede responder.
La utilidad no proviene únicamente del chat. Proviene de organizar las fuentes correctas, definir accesos, establecer límites y preparar respuestas alrededor de las preguntas que realmente importan para el negocio.
Acceda a la información sin recorrer varias herramientas.
La IA puede ayudar a localizar datos, resultados y conocimiento que normalmente se encuentra repartido entre paneles, campañas, publicaciones, archivos o bases de datos.
Convierta registros aislados en una explicación comprensible.
La inteligencia artificial puede configurarse para comparar periodos, resumir actividad, detectar tendencias y ofrecer orientación basada en la información que tiene disponible.
Pregunte directamente a la información de su empresa.
Un asistente empresarial puede reunir distintas fuentes dentro de una experiencia privada. En lugar de buscar manualmente cada dato, el usuario plantea una pregunta y el sistema consulta lo que tiene autorizado para construir la respuesta.
El sistema consultó información autorizada del negocio.
Se revisaron búsquedas y clics registrados.
Se resumieron cambios entre dos periodos disponibles.
El conocimiento guardado puede utilizarse en futuras consultas.
La misma conversación puede acceder a distintos tipos de información.
Seleccione una aplicación para conocer qué puede aportar, qué necesita y cómo podría utilizarse dentro de una inteligencia artificial empresarial.
De su información a una IA útil.
La instalación no consiste únicamente en activar un chat. Es necesario definir preguntas, fuentes, permisos y comportamiento antes de poner el sistema en manos de los usuarios.
Definir qué debe saber
Identificamos las preguntas que debe responder y el uso que tendrá cada usuario.
Organizar las fuentes
Revisamos datos, campañas, documentos, reglas y accesos disponibles.
Construir la experiencia
Preparamos el chat, los límites, los usuarios y las conexiones necesarias.
Revisar nuevas preguntas
El uso real muestra qué información falta y dónde conviene mejorar.
Dudas antes de conectar una IA a su empresa.
Estas respuestas explican los requisitos, la privacidad y la forma en que se prepara la información del negocio.
Necesita fuentes útiles y autorizadas, como datos del sitio web, campañas, bases de datos, documentos, productos, procedimientos o conocimiento interno. Antes de la instalación se revisa qué información existe y cuáles preguntas deberá responder el sistema.
Sí. El proyecto puede comenzar con consultas concretas y después incorporar nuevas fuentes, usuarios, comparaciones, análisis o memoria permanente conforme aparecen necesidades reales.
Puede hacerlo cuando la estructura, los permisos y las condiciones técnicas permiten una conexión segura. Cada fuente debe revisarse antes de definir qué podrá consultar y con qué límites.
No. El acceso se plantea mediante usuarios autorizados y credenciales privadas. La información que cada persona puede consultar depende de la configuración y los permisos definidos para el proyecto.
El nivel de análisis depende de las funciones configuradas y de la calidad de la información disponible. Las recomendaciones se construyen a partir de los datos conectados y deben utilizarse como apoyo para la revisión humana.
Puede configurarse una memoria permanente para que usuarios autorizados indiquen qué información debe guardarse y después la administren desde un apartado privado.
Cuando el proyecto incluye memoria permanente, la información guardada permanece disponible hasta que un usuario autorizado decide editarla o eliminarla. También puede consultarse, buscarse y corregirse desde el apartado correspondiente.
Primero se revisan las preguntas que debe responder, las fuentes disponibles, los permisos, los usuarios y las conexiones necesarias. Con esa información se determina el alcance técnico y la forma correcta de preparar el sistema.
Datos, sistemas e inteligencia artificial conectados.
La IA necesita fuentes confiables. Un sitio web, un sistema digital o un proceso de análisis puede generar y organizar la información que después utilizará el asistente empresarial.
Imagine preguntarle directamente a su empresa.
Cuéntenos qué preguntas debería poder responder su sistema. A partir de ellas podemos revisar qué información existe, qué conexiones necesita y cómo debe configurarse.